Archivo de noviembre de 2009
Nos habíamos quedado en una rotonda en el Carrer Cap Negre. En esa rotonda hay dos indicadores, uno que nos lleva a donde venimos (Cap Negre en dirección este) y otro que nos lleva al siguiente mirador, el Cap de la Nao en dirección sur. De modo que vamos a ir para abajo, por la c/Enrique Granados, unos 800 metros hasta que nos demos de bruces, a la izquierda, con el Faro del Cabo de la Nao. Más sencillo imposible. El coche podemos dejarlo en los múltiples aparcamientos que hay por la zona.
“El cabo de la Nao es el extremo más oriental de las tierras valencianas y el punto más próximo a la vecina isla de Ibiza, bien visible en días claros. Esta situación como punto de referencia bien importante para la navegación, aconseja la construcción de un faro en 1914.
La vegetación coloniza el territorio, típico del litoral mediterráneo (pino blanco, ullastre, margalló…) se enriquece con espécies rupícolas endémicas. El viento condiciona el crecimiento retorcido de los ártoles. Todo esto le da un gran interés ecológico y paisajístico, por lo que la Generalitat Valeenciana ha declarado el parage microreserva botánica.
A lo spies del cabo de la Nao está la famosa “cova dels Orgues” (Cueva de los Órganos), cavidad natural que permite la entrada de pequeñas embarcaciones y que fue visitada y descrita por el naturista valenciano J.A.Cavanilles al final del siglo XVIII.”
Es un mirador muy sencillo pero el Faro impone. Antes de entrar en el recinto del mirador ya podemos disfrutar de unas vistas espectaculares de la Isla del Descubridor, el Cap d’Or y el Penyón d’Ifach. Ya en el recinto del mirador, un camino de madera nos lleva al mirador, junto al Vértice Geodésico. Desde aquí podemos ver la microreserva de flora y algún que otro chalet al borde del acantilado… Lamentablemente la visibilidad era bien escasa y no pudimos ver la Isla de Ibiza, pero recordad que estamos en el punto más cercano a la isla y que, normalmente, es posible verla desde el mirador.
Desde este punto ya podemos ver, al fondo, el Penyón d’Ifach y el Cap d’Or y en un primer término la Isla de Ambolo (Descubridor)

Este mirador nos ofrece un vértice geodésico.

La Isla del Descubridor con el Cap d’Or y el Penyón d’Ifach al fondo.
Ahora continuamos por la carretera del Cabo de la Nao (CV 742), por la derecha a por el siguiente mirador… continuará…
Salimos de nuevo
a la Carretera del Portixol y nos topamos con el cartel que observamos a la izquierda y que os comenté en el anterior mirador. En el nos indica que los sigientes miradores los podemos encontrar si avanzamos. En este caso, para poder visitar el siguiente mirador, vamos a avanzar 1 kilómetro exacto para en lazar, a la izquierda, con la Carretera del Cap Negre. A unos 750 metros tenemos una mini rotonda que nos indica que el Cap Negre está si avanzamos recto y el Cap de la Nao lo encontramos si giramos a la derecha (pero esto os lo explicaré en el siguiente mirador) Nosotros seguiremos recto en dirección al Cap Negre donde, tras unos 70 metros, no encontramos el acceso al mirador. Dejamos el coche donde menos moleste y a disfrutar.
“El grandioso espectáculo que nos ofrece este mirador, va sobreponiendo al fondo, el macizo calizo del Montgó protegiendo la población de Xábia-, su prolongación oriental hasta terminar abruptamente en el “Cap de Sant Antoni” coronado por su faro.
Más cerca, los escarpes arcillosos del “Cap Prim” y los escollos “dels Pallers”, ofrecen un ejemplo de como la erosión ha condicionado el retroceso de esta parte de la costa.
La cala del Portixol o de “la Barraca” se mira frente a frente con la isla, separada apenas por un estrecho istmo sumergido. En este paraje, “Portixol” o pequeño puerto, han dejado las huellas de su paso las naves de diferentes civilizaciones, además de los pescadores, que hasta los cercanos años 50 mantenían en la cala sus embarcaciones tradicionales de vela latina.
En dirección al sur, el litoral se muestra muy abrupto y sobreaaliendo del mar, “l’Escull de Sant Pere”, llamado también “el Bergantí”.”
Os dejo algunas fotos desde est emirador, quizá las vistas no sean tan espectaculares como en el resto porque hay muchos árboles, pero ver el Cap Prim, el Cabo de San Antonio, el Montgó… desde esta perspectiva es impresionante. Además, ver el mar romper en las rocas, a esta altura, es algo que no podéis perderos.
Este es el final del mirador
Y esto es lo que vemos al otro lado
Ahora vamos a volver a esa mini rotonda que os he comentado antes, para buscar el siguiente mirador… continuará…
















































